La Loyola o el jesuitenkapitalismus

La Loyola o el jesuitenkapitalismus

La Universidad Loyola de Córdoba es una entidad privada perteneciente a la Iglesia Católica a través de una de sus filiales, la Compañía de Jesús, los jesuitas. Dedicada especialmente a la formación de economistas. De economistas ultraliberales al servicio del capitalismo salvaje, of course. Si alguien tiene alguna duda de la calaña moral e intelectual de la formación que pueden estar recibiendo los estudiantes en ese lugar sólo tiene que leer el análisis que del problema griego hace hoy su rector en la Hojilla Parroquial. La idea fuerza de ese análisis es que el problema griego –y ya de paso el nuestro mismo o el del resto de los PIGS- consiste en que viviendo como vivimos en un sistema –el poscapitalismo- que funciona como un mecanismo económico interrelacional bien engrasado hay pueblos cigarras y pueblos hormigas. Gente del sur manirrota y gente del norte laboriosa y productiva, presentando el asunto como una historia entre unos ciudadanos buenos y responsables que prestan dinero a otros malos e irresponsables que lo malgastan y además se niegan a devolverlo. De la intrínseca perversidad de un sistema que consagra la desigualdad entre zonas como forma principal de obtención de beneficios para las élites económicas; de la obligatoria desindustrialización del sur impuesta por las élites del norte para su conversión en campos de inversión estrictamente financieros y de paso eliminar la competencia. De la granujada de obligar a todos los griegos, financiando un elenco de políticos corruptos y unos medios de comunicación intoxicadores para ponerlos a su estricto servicio, a comprar compulsivamente armamento perfectamente inútil fabricado en Alemania y en Francia precisamente con los mismos préstamos que se les estaban dando (1); de la demostrada complicidad del propio capital financiero con las élites políticas griegas en el maquillaje de cuentas, del que toda la UE estaba al tanto, para que el país pudiera convertirse en deudor y en fuente de extracción infinita de beneficios… NADA, ABSOLUTAMENTE NADA. Ni siquiera absolutamente nada del hecho de que sea legítima o ilegítima esa deuda la realidad es que si Grecia vuelve a hacer por enésima vez sacrificios para devolverla -inútilmente, porque es profundamente insolvente- el hambre y el frío morderá cruelmente a amplias capas de población. Ésto último, de un evangélico que te mueres…

Bueno, en el fondo estos católicos modernos no hacen más que aplicar la vieja teoría del Dios Infinitamente Justo, tan justo que consagró también el libre albedrío de sus creados para cumplir o no sus mandamientos, ayudar o no a su Plan Universal, hacer el bien o hacer el mal y por tanto para merecer premio o castigo. Dios Capital es Bueno y Justo. Los explotados, hombres y pueblos, tienen la libertad de cumplir sus mandamientos y si sirven a sus fines y a su orden cósmico, recibirán bienes suficientes para sobrevivir y si no serán arrojados a pozos de miseria, hambre, devastación, guerras o enfermedades sin medios de cura. Curiosamente y en ambos casos sin tocar jamás el orden social y económico divinamente establecido que consagra la desigualdad como lubricante del sistema sancionado por Dios, el de los Ejércitos, militares o financieros.

(1) Discurso de Cohn Bendit en el Parlamento Europeo en 2010: en ese año Francia vendió a Grecia seis fragatas por 2.500 millones de euros, helicópteros por 400 millones, un indeterminado número (10, 20, 30, 40?) de aviones de caza Rafale por 100 millones cada uno. Alemania vendió también ese mismo año seis submarinos por 1000 millones… A PARTIR DEL MINUTO 4’20.

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